Además de las graves fallas de servicios públicos y de efectivo, los habitantes del estado también padecen la pérdida de poder adquisitivo de la moneda, pues cada vez se hace más difícil que acepten los billetes de menor denominación.

Maracaibo. Los apagones acabaron con la tranquilidad de los zulianos tanto en la casa como en la calle. Trasladarse y comprar alimentos y medicinas se ha vuelto un calvario por la falta de conectividad del estado al sistema eléctrico nacional. La escasez de efectivo se ha convertido en un problema crónico, al que se une la pérdida de poder adquisitivo de la moneda: transportistas y comerciantes ya no quieren recibir el billete de 50 bolívares.

El mercado Las Pulgas es uno de los sitios donde no lo aceptan. «Ya ese billete hace mucho bulto para ir a Maicao a comprar. Dentro de poco ni el de 100 vamos a recibir», comentó José Rafael Urdaneta, vendedor.

Las quejas son múltiples en el casco central, pues los transportistas han optado por bajar a los pasajeros de las unidades si pagan con esta denominación. Jamilet Urbina, vendedora de un zapatería, lo atestigua:

Esta mañana me bajaron del bus de La Limpia porque pagué con un billete de 50. Además de que cobran lo que les da la gana por la falta de gasolina y luz, vienen a exigir. Este es el único estado donde la gente decide cuál billete circula y cuál no».

La tarifa oficial del pasaje es de 200 bolívares, pero actualmente el transporte público en la ciudad puede cobrar entre 300 y 500 bolívares.

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Mientras tanto, el Metro de Maracaibo sigue apagado, pues el servicio eléctrico no ha logrado restablecerse en el municipio. Los pocos usuarios que salen a la calle deben esperar horas para trasladarse.


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