Si un pasajero desea pagar con dólares se expone a perder hasta 30 % del valor de la divisa, pues los conductores la reciben a un monto muy por debajo del que ‘se consigue en página’, una frase popular en Venezuela, donde a diario la gente revisa en cuánto amaneció el dólar. Pero la falta de sencillo hace que los choferes impongan sus propias reglas.

Caracas. Una mujer se sube en una camionetica de la línea Cementerio-Carmelitas y pregunta al conductor “en cuánto recibe el dólar”. Es lunes 25 de enero y tanto en el mercado oficial como en el paralelo el dólar amaneció casi en 1.740.000 bolívares. En las líneas de transporte urbano las reglas son distintas a las del mercado cambiario: el dólar es recibido, pero la mayoría de las veces, a un valor por debajo del que “se consigue en página”.

En el asiento que separa el puesto del chofer del de los pasajeros, se instala una mujer. Mientras se acomoda pregunta que en cuánto aceptan el dólar. Justo en ese momento otra pasajera que acaba de subirse tiene la misma inquietud. El conductor les responde que en Bs. 1.200.000. Ambas mujeres reprochan que por qué si en la página está en un millón setecientos. Para zafarse del lío el chofer explica que el dueño del vehículo les exige que lo reciban a ese precio.

La camioneta sigue atravesando Plaza Venezuela y agarra hacia La Florida. Ningún otro pasajero pregunta por el dólar. El resto paga los 150.000 bolívares que cuesta el pasaje en esa unidad. Pero quienes pagaron con dólares perdieron hasta  30 %, del valor en que se encontraba la divisa esa mañana en el mercado cambiario.

Una de las mujeres expresa: “Uno acepta por la necesidad, pero no es justo”. Otra pasajera le sigue con que todo debería ser dolarizado en el país para acabar con ese problema “Hasta los puntos hay que quitarlos, todo eso de una vez”. repetía. Las quejas surgen en medio de falta de billetes –bolívares o dólares– para pagar bienes y servicios, lo que también lleva a la gente a captar sencillo por distintos medios.

El deseo de la mujer de una “dolarización total” en el país no es tan distante de la realidad de Venezuela, donde el uso de esa moneda avanza desde 2018. Las mismas autoridades que se opusieron a ello por más de 15 años hoy promueven el uso de productos en divisas. Este martes 26 de enero la ministra de Comercio, Eneida Laya, reconoció las dificultades que enfrentan los venezolanos para pagar bienes y servicios motivado a la falta de efectivo. Además. MinComercio exige que los prestadores de servicio se guíen por la tasa oficial del BCV.

Hemos recibido muchas denuncias que cada vez que la gente va a comprar con las divisas no hay vuelto, los puntos de venta están dañados o te dan un caramelo. Tenemos que avanzar todo el sistema financiero; en función de eso sacamos la tarjeta de débito Plus, quienes tienen una cuenta en divisas pueden solicitarla. No hay un límite para abrir estas cuentas, si tienes un billete de $1 entonces la abriste con uno, dijo Laya en entrevista a VTV. El 12 de enero de este año el mandatario Nicolás Maduro pidió a su equipo avanzar en productos que lleven a Venezuela a una economía 100 % digital.

Pero la disponibilidad de bolívares en efectivo es la piedra de tranca en muchos casos. Pues los montos que la banca permite retirar son insuficientes para manejarse en una economía donde, de nuevo, todo cuesta millones de bolívares, al igual que la oferta que emite el Banco Central de Venezuela. El efectivo es escaso y muchos tratan de conseguirlo como sea. Una de esas vías es en las camioneticas donde circulan más billetes.

Por ejemplo, Jorge Cortez, miembro de la Línea Transportistas del Sureste, dice que en la ruta que él maneja reciben el dólar 200.000 bolívares por debajo de la tasa que marque el mercado cambiario. Lo hacen “porque no hay efectivo”. “La gente nos paga con un dólar para llevarse el poco efectivo que tenemos”, sospecha.

El conductor explica que los transportistas todo lo que compran lo deben pagar con dólares y no con los bolívares que se devalúan y que son la moneda que reciben la mayoría de las veces. Cortez explica que un caucho que la semana pasada costaba 95 dólares, esta semana ya se ubica en 145 dólares. Un ejemplo de la hiperinflación que vive el país desde finales de 2017 y de la que la población no logra escapar ni siquiera con dólares.

Una vía que aliviaría los pagos tanto a los pasajeros como a los conductores sería una herramienta digital en la que trabaja el gobierno. Se trata de los instrumentos VeTicket y VePOS, anunciados por Maduro el 12 de enero. Sin embargo, no es nueva la propuesta de digitalizar el cobro del pasaje, lo que genera pocas expectativas en el gremio de transporte.

En otras zonas de la Gran Caracas, el dólar es aceptado por valores aun menores. Por ejemplo, en Baruta algunas camionetas lo reciben en Bs. 900.000 y en Los Teques en Bs. 700.000. En cualquiera de los casos los pasajeros pierden más de 500.000 bolívares.

Los billetes que circulan se quedaron desfasados por la hiperinflación, pese a la reforma monetaria que quitó cinco ceros al bolívar en agosto de 2018 y que pretendía aligerar las transacciones. Hoy los artículos vuelven a costar millones de bolívares, debido al ritmo acelerado de la inflación. Por ejemplo, entre septiembre 2018 y enero de 2021 la harina de maíz precocida pasó de Bs. 20 a Bs. 1.800.000.

Los billetes de más alta denominación como los de Bs. 20.000 y Bs. 50.000 apenas le sirven a la población para cancelar los pasajes de transporte, pero difícilmente cubren un artículo de la cesta básica. En la mayoría de los locales la gente opta por pagar con dólares, punto de venta o pago móvil, pero aún así quedan atrapados en el dilema de no tener sencillo.

Foto: Tairy Gamboa


Participa en la conversación