Luego de la pandemia COVID-19, la infraestructura de la U.E Padre Luis Ormieres ha ido en decadencia. Los robos reportados en el año 2020 han dejado a la institución a merced del hampa y han sustraído pupitres, aires acondicionados y láminas de los techos. A esta situación se suman las filtraciones y el colapso de los baños.

Maturín. El pasado lunes 13 de junio, personal adscrito a la U.E Padre Luis Ormieres en La Muralla, de Maturín, reportó un nuevo robo en la institución, aunque el acto delictivo no fue masivo, sino que se trató de un hombre que entró a la institución y cargó con tres pupitres, dejó expuesta la vulnerabilidad de los planteles que a pesar de contar con vigilancia, no han podido frenar los constantes robos

Sonia Cedeño, directora del plantel, contó a Crónica.Uno que el vandalismo ha tomado cada uno de los espacios de esta escuela y no lo han podido controlar. Varios de los robos han sido cometidos por personas que habitan en la comunidad o zonas aledañas, y solo cuentan con dos vigilantes distribuidos en el turno diurno y nocturno, los cuales no están armados.

Cedeño explicó que durante la pandemia por la COVID-19, la institución fue víctima del hampa en reiteradas oportunidades. Los delincuentes ingresaban para robar láminas del techo, puertas, pupitres y compresores de aire acondicionado aprovechando la soledad por la cuarentena decretada por el Gobierno nacional.

Robos a granel

Entre 2019 y 2021, el equipo de Crónica.Uno contabilizó en sus registros alrededor de 12 robos reportados tanto en la institución adscrita a Fe y Alegría de La Muralla como en la sede de Las Cocuizas.

U.E Padre Luis Ormieres
La autogestión no ha sido suficiente para reparar la institución Foto: Natacha Sánchez

Se meten por los techos para robarse las láminas. La cancha techada pasó a ser «destechada» porque durante la pandemia los delincuentes cargaron con las láminas y se llevaron todo el techo, también cargaron con la estructura metálica. Tenemos un módulo del cual se llevaron todas las puertas», manifiestó Cedeño.

A la inseguridad se suma la falta de mantenimiento en la infraestructura y los pocos ingresos para realizarlo por autogestión. En 2019 la institución estaba deteriorada en 80%, así lo reportó el personal, y pese a que se han realizado reparaciones en los últimos tres años, esto no ha sido suficiente para levantar el plantel.

Sin esperanzas

Espacios como: baños, aulas de clases, biblioteca y auditorio presentan filtraciones. Incluso la biblioteca tuvo que ser cambiada a otro lugar, pues, el espacio cada vez estaba más deteriorado.

Tenemos un colegio con una infraestructura muy antigua; esta escuela tiene 59 años y la mayoría de las construcciones son de esa data. El mantenimiento ha sido solo pintura, pero tenemos filtraciones en los techos y salones», detalló la directora del plantel.

En cuanto a los baños, de seis funcionan solo tres para una matrícula de 1043 estudiantes. Tres de los baños fueron clausurados por la escasez de agua en el sector y el colapso de las cañerías.

«Los baños fueron cerrados por la falta de agua porque no podíamos limpiarlos todos. Además las raíces de los árboles han invadido las cañerías», agregó Cedeño.

La directora de la U.E Padre Luis Ormieres, asegura que han recibido la visita de emisarios de las autoridades regionales para inspeccionar los espacios, sin embargo hasta ahora no han dado respuesta concreta sobre una posible reparación o mantenimiento en algunas de sus áreas.

El plantel educativo está rodeado de áreas verdes, las cuales son desmalezadas bajo un acuerdo con equipos deportivos que practican en este espacio los fines de semana.

«En un momento el campo llegó a estar con monte como de dos metros de alto. Ahorita nos hemos apoyado con personas que piden los espacios prestados para prácticas deportivas y ellos mismos se encargan de desmalezar. Hemos recibido visitas y más visitas de las autoridades y hasta ahora nada de respuestas», puntualizó Cedeño.


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