Habitantes de la comunidad del sur de Valencia informaron que los responsables del consejo comunal piden el pago de la ayuda alimentaria en dólares y cuando aceptan la cancelación en bolívares fijan el precio basado en la cotización del dólar en el mercado paralelo. La comunidad tampoco escapa a los padecimientos de luz y asfaltado.

Valencia. María Alejandra Jiménez es madre soltera y vive en el barrio Los Girasoles, en Valencia. Sobre sus hombros recae la responsabilidad de mantener tres hijas, pero no tiene ingresos. Su último empleo formal fue como barredora de calles en la Alcaldía de Valencia, trabajo que dejó porque ya no le era rentable. Ahora no puede pagar la bolsa Clap que el consejo comunal vende en tres dólares.

En Los Girasoles, al sur de Valencia, habitan 400 familias. Muchas de las cuales no pueden cancelar el beneficio por estar desempleadas o simplemente porque no cuentan con algún tipo de recursos.

María Alejandra pertenece a ese 76.6% de la población que según los resultados de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2021 (Encovi) no puede comprar alimentos. Mientras cuenta sus padecimientos diarios, María Alejandra comenta a Crónica.Uno que vendería su licuadora para poder pagar la bolsa Clap.

barrio Los Girasoles
La pobreza extrema es una de las constantes en la comunidad / Foto: Leomara Cárdenas

La mujer afirma no estar inscrita en el Carnet de la Patria, sus ingresos dependen de la venta de café, pero no puede costear el gasto de pasaje en transporte público hacia el centro de la capital carabobeña. Cada día debe tener 2 bolívares para movilizarse, lo que representa 2.000.000 del antiguo cono monetario.

Yo no tengo empleo, estoy pidiendo comida en la calle. Vendo café en la avenida Bolívar (Valencia) para alimentar a mis niñas, tengo que agarrar dos autobuses y me cobran 1 bolívar por cada viaje. La bolsa trae tres harinas, tres arroz, un azúcar, frijol chino y una lata de sardinas″, cuenta Jiménez quién vive en un rancho de zinc.

Luis Pérez tiene 28 años viviendo en el Barrio Los Girasoles y aseguró que los responsables del consejo comunal piden el pago de la bolsa Clap en dólares. También aceptan bolívares, pero no al cambio oficial del Banco Central de Venezuela (BCV).

″Ellos lo que más quieren es el dólar en billetico″, sostuvo Pérez.

Males eternos

Otros problemas que enfrentan los vecinos del Barrio Los Girasoles es la falta de iluminación, calles sin asfaltado y la inseguridad. En lo que único que afirman sentirse «bendecidos» es con el servicio de agua potable, el cual es constante porque se surten de un pozo de agua profundo.

Pérez enfatiza en que a pesar de que el gobernador de Carabobo y candidato a la reelección, Rafael Lacava, implementó el plan de iluminación en Valencia, a su comunidad no han llegado las luminarias tipo led. Deben pagar hasta cinco dólares para que les pongan los bombillos. Otro malestar es que las fotoceldas no funcionan y las lámparas permanecen encendidas 24 horas.

″Nos cobran cinco dólares para ponernos la luminaria, los muchachos se montan en el poste y ponen el bombillo que nosotros debemos comprar. Ni en la avenida principal ni en las barriadas se ven las luces. Para acá no ha venido operativo de luces de Lacava (Rafael), ni siquiera porque están en campaña″, refirió Pérez.


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