La serie definitoria entre Cardenales de Lara y Caribes de Anzoátegui se jugará sin público en las tribunas, pese a que el actual campeón será home club en Barquisimeto.

Caracas. La localía en la final de la temporada 2020-2021 tendrá menos peso que en otras definiciones de la LVBP luego de la decisión del circuito, que cierra las puertas del Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto y del José Pérez Colmenares de Maracay.

Con todo, Cardenales podrá jugar en su reducto, a diferencia de Caribes, que mantendrá sus partidos de home club en la sede de los Tigres, muy lejos de su casa en el Alfonso Chico Carrasquel de Puerto La Cruz.

“Se tomó esta decisión para que no existiera ventaja deportiva, puesto que Caribes no puede actuar en su sede natural de Puerto La Cruz, como se decidió antes del inicio de la campaña. Además, y no menos importante, por medidas de seguridad. Queremos minimizar las posibilidades de contagio por COVID-19”, explicó el presidente de la LVBP, Giuseppe Palmisano.

Las puertas cerradas por la pandemia del coronavirus han sido habituales en la campaña, si bien Cardenales vendió entradas en algunos partidos de la ronda eliminatoria y las semifinales para intentar ocupar hasta 30 % del aforo del Antonio Herrera Gutiérrez. Aragua y Magallanes también abrieron las taquillas en Maracay y Valencia.

Al margen de la no presencia de aficionados en la serie, Anzoátegui ya no tendrá el factor adicional que ha sido clave para alcanzar las tres coronas de su historial: las dimensiones del Alfonso Chico Carrasquel y la brisa, que hacen del coso portocruzano un paraíso para los bateadores.

En las últimas dos finales que la tribu jugó en la 2017-2018 y 2019-2020, los aborígenes ganaron cuatro de seis encuentros en casa. Además, la primera corona oriental la celebraron en el Chico, en la 2010-2011. La temporada pasada, Caribes ganó 17 de 28 cotejos en Puerto La Cruz, incluidos los choques de postemporada.

La localía de los de Mike Álvarez en la ronda eliminatoria sugiere que la mudanza no les sentó bien en un principio a los indígenas. De home club jugaron para .500 con marca de 10-10, muy inferior al registro 14-6 de visitantes. En la semifinal, los números mejoraron y los portocruzanos terminaron con 3-1 en el Pérez Colmenares.

Fuertes en su nido

Pese a jugar en un estadio “neutro” para los bateadores, Lara también se hace muy fuerte de local. En la 2019-2020, los crepusculares sumaron 20 lauros en 30 choques en el AHG y en la actual zafra tienen foja de 16-8, aunque la efectividad de los alados como home club parece disminuir en las series finales: en las últimas cuatro que disputaron totalizaron 6-5.

En las dos definiciones entre Lara y Anzoátegui, el campeón dejó registro favorable de local. En la 2017-2018, Caribes ganó dos de tres en su parque, y en la campaña pasada Cardenales se impuso en tres de cuatro desafíos en su nido.

La final de la LVBP arranca este viernes 22 a las 6:00 p. m. en Barquisimeto y si se extiende hasta el séptimo partido terminará el viernes 29 de enero. El bando larense busca el tricampeonato y su séptima corona, y Caribes, el cuarto cetro en su palmarés.

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