El doctor Julio Castro consideró que, dada la cantidad de casos que se ve diariamente en el país, la flexibilización no luce como la mejor medida si lo que se quiere es contener la enfermedad. Frente a esto, sectores económicos consideran que es necesaria una desescalada segura para evitar que los negocios en riesgo cierren definitivamente sus puertas.

Caracas. Las 23 entidades del país se mantendrán en cuarentena radical pareja para luego comenzar una flexibilización a escala nacional el próximo 10 de agosto. Ese fue el anuncio de Nicolás Maduro el domingo 2 de agosto antes de ofrecer el balance de casos de COVID-19 en el país, que se elevó a más de 20.000 contagiados.

La intención es emparejar el esquema 7+7, que el gobierno había tratado de implementar en todo el territorio nacional desde el 5 de junio, pero que se interrumpió en entidades como el Distrito Capital, Miranda, Zulia, Sucre, Bolívar, La Guaira y Táchira por el aumento significativo de infectados.

Venezuela superó la cifra de los 20.754 contagiados y agosto comenzó con números altos: 869 casos el primer día, 763 el segundo, 477 en el tercero y un total de 180 muertos. Caracas se convirtió en el epicentro de la enfermedad en el país, con 4834 infectados desde la llegada de la pandemia a la nación, y según los datos de la administración de Maduro, al menos 3354 casos activos para el 2 de agosto.

El último intento de flexibilización en el Distrito Capital fue la semana del 13 de julio. Una medida que solo duró dos días porque el 14 de julio la vicepresidenta del gobierno de Maduro, Delcy Rodríguez, informó que la ciudad volvía al nivel uno de cuarentena radical. Así que regresaron los puntos de control y barreras de contención entre parroquias y municipios.

El estado Zulia es el segundo más afectado, con 3499 contagiados, seguido por Miranda, con 2591. Estas dos entidades sumaron en tres días de agosto al menos 306 y 387 casos respectivamente. En Miranda, la orden de la gobernación para controlar la cantidad de personas en la calle fue establecer un cronograma para la compra de productos esenciales. El resultado fueron molestias, incumplimiento y más personas en la calle durante el fin de semana haciendo colas para comprar comida.

El vocero de la comisión presidencial de Expertos de la Salud designado por Juan Guaidó, Julio Castro, respondió a Crónica.Uno que, dado el aumento de casos que se está viendo en el país, la flexibilización no luce como la mejor medida si lo que se quiere es controlar el crecimiento del número de infectados. Además, insistió en que es imposible determinar el impacto de una medida de este tipo si la dinámica de la epidemia es en ascenso.

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Foto: Luis Morillo

A juicio de José Félix Oletta, médico y exministro de Salud, en esta oportunidad el gobierno de Maduro vuelve a improvisar con las medidas de contención de la enfermedad, debido a que no ofrece respuestas sobre cómo se motivó esta decisión de forma generalizada para todo el país. Acerca de mantener la cuarentena radical en toda Venezuela durante esta semana del 3 al 9 de agosto, señaló que las cifras oficiales no indican que hay focos activos en todo el territorio, por lo que es una disposición innecesaria.

Al menos que las cifras no indiquen la verdad de la situación epidemiológica, resaltó, y agregó que, en todo caso, esta medida traerá más daño y consecuencias sociales y económicas indeseables.

Algunos de los principios epidemiológicos que dictó la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que los gobiernos del mundo pudieran pensar en una flexibilización de la cuarentena son:

  • Romper la cadena de trasmisión detectando el mayor número de casos posible, tratando a las personas con síntomas y aislando a enfermos o personas que estuvieron en contacto con ellos.
  • Contar con recursos sanitarios suficientes para poder responder rápidamente ante los casos detectados, en especial, los más graves.
  • Minimizar riesgos en lugares con alto potencial de contagio, como los centros sanitarios y hospitales, cerrando lugares públicos donde se produce concentración de personas.
  • Asumir la importancia de que todos los ciudadanos se muestren comprometidos con las limitaciones, pues la contención de la pandemia en buena medida depende de ellos. 

A partir de estos puntos, Oletta recalcó que en el país no se sabe si han disminuido los casos sospechosos porque son cifras que no se publican, pero, además, no se redujo  50 % el número de casos positivos en las dos últimas semanas y tampoco disminuyó  50 % la cifra de muertes, sino todo lo contrario.

No tenemos una correspondencia en sentido positivo para aplicar medidas de flexibilización, y, en todo caso, estas deberían ser regionales, sostuvo el médico, y explicó que está de acuerdo con que las normas estrictas deben ser para entidades donde hay una expansión de la enfermedad muy rápida, y menos duras para estados que, de acuerdo con las cifras oficiales, muestran una velocidad de la epidemia lenta.

Esta afirmación de Oletta podría parecerse a los tres niveles que anunció Nicolás Maduro de cuarentena: radical, parcial y flexibilización amplia. Sin embargo, el médico insistió en que, aunque parecía una medida más racional,  las entidades no estaban distribuidas dentro de cada categoría concordando con la data epidemiológica.

Conducir una epidemia requiere consensos, acuerdos, porque no es una enfermedad del gobierno, es de la comunidad. Si usted tiene academias, universidades, grupos científicos, entonces por qué no las consulta, cuestionó Oletta.

Insistió en un correcto uso de la información y educación para este tipo de medidas. De lo contrario, dijo, ocurrirá una  violación de la ciudadanía de forma insensata, porque no están informados o porque necesitan sobrevivir. Este último punto requiere de respuestas económicas reales por parte del Estado.

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Foto: Luis Morillo
Sin descenso de los casos

José Manuel Olivares, médico y diputado a la Asamblea Nacional, aseguró en rueda de prensa durante el balance semanal de la COVID-19 en el país que, en honor a la verdad, en Venezuela no hay cuarentena. Hay una ciudadanía buscando sobrevivir en medio de la crisis, afirmó Sin embargo, sostuvo que para tomar una medida de este tipo es necesario tener un descenso sostenido de los casos, un aplanamiento de la curva y capacidad hospitalaria que justifique el regreso de la normalidad.

Cada día aumentan el número de casos que reportan, incluso con el subregistro que hay en nuestro país. (…) Esta medida de flexibilización no tiene ningún tipo de base científica, agregó Olivares.

Latinoamérica es el actual foco del virus en el ámbito mundial junto con Estados Unidos. Un estudio conjunto de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Paranamericana de la Salud (OPS) advirtió que América Latina será incapaz de mejorar su situación económica si no consigue frenar la curva de contagios de COVID-19.

Resaltaron que para lograrlo es indispensable una mejor situación sanitaria y un serio revés a las acciones de la mayoría de los gobiernos de la región de reabrir sus economías cuando los contagios están en aumento o sin haber conocido el pico de la pandemia.

Las organizaciones destacaron la diferencia con Asia y Europa, continentes que lograron aplanar la tasa de contagio y reabrieron sectores económicos una vez que los casos se redujeron sustancialmente, aunque posteriormente igual haya habido rebrotes.

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En contraste, el Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) ha sido enfático en pedir una desescalada segura y supervisada en el sector comercial del país para ayudar a los negocios que están en riesgo de cerrar en medio de una crisis económica que los afecta directamente. Para esto, resaltan que la única manera es el fortalecimiento de los insumos de bioseguridad en cada uno de los espacios comerciales.

El informe de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales reveló en mayo los tres escenarios que consiguieron bajo estudios en los que se esperan más de mil casos nuevos por día para el pico de la epidemia luego de la primera semana de septiembre.

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Foto: Tairy Gamboa
¿Qué opinan los caraqueños?

Crónica.Uno consultó en una pequeña encuesta las opiniones de los caraqueños frente al regreso a la flexibilización de la cuarentena el próximo 10 de agosto. Estas fueron sus respuestas:

Opino que la flexibilización debe ir acompañada de medidas reales de bioseguridad, distanciamiento, que el transporte público no represente un peligro. Si no lo hacen así entonces veremos muchísimos casos en los próximos días. Anónimo.

Estoy de acuerdo con la flexibilización, porque aun con cuarentena radicalizada, restricciones de movilidad y paralización de la actividad económica, los casos van en aumento. Eso, a mi parecer, comprueba que el confinamiento al menos en este país no influye en la curva de contagios. Lo que va a influir es que se concientice y se controlen las medidas de bioseguridad en todo momento y en todo lugar. Al final se está creando una catástrofe a nivel económico, e igual no paras ningún aumento de casos. Oriana García.

Estamos en cuarentena y en la calle hay gente como si estuviéramos flexibilizados. No veo diferencia entre los dos decretos. Eugenia Rondón.

La flexibilización debería ser por horarios, días o zonas. En Colombia les ha servido tener pico y cédula. En la tarde salen los pares y en la mañana los impares. Además, tienen la ciudad 24 horas para ciertos sectores del comercio. De esa manera tienen más horas para ‘manejar’ más a los empleados. Alejandro Layton.

La diferencia entre cuarentena y flexibilización es que en una los negocios trabajan a puerta cerrada, y en la otra, las abren. Karina López.


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