Desde el 1° de enero al 29 de junio el Observatorio Venezolano de Violencia registró 94 suicidios en Venezuela. A partir de marzo, cuando comenzó el confinamiento por los casos de COVID-19, hubo un aumento, principalmente en adultos, entre 30 y 64 años, y adolescentes. 

Caracas. Desde el 1º de enero hasta el 29 de junio se registraron 94 suicidios en Venezuela, según una investigación del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV). A partir del mes de marzo, cuando inició el confinamiento por la pandemia de COVID-19, se observó un incremento significativo.

En enero se reportaron siete, en febrero y marzo 10. A partir de marzo aumentaron los registros: en abril hubo 14, en mayo 36 y hasta el 29 de junio se detallaron 17. 

La mayoría de suicidios (56) fueron de adultos entre 30 y 64 años; adolescentes (15), entre 12 y 17 años, y adultos mayores (12), de 65 años en adelante.

Yorelis Acosta, psicólogo clínico y profesora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), explicó que el cambio emocional en los venezolanos ha sido constante. El estrés y la depresión se ha presentado no solo en los adultos mayores, sino en los niños y adolescentes, que son quienes más sufren por el confinamiento

Hasta el 29 de junio en Venezuela se contabilizaron 5530 contagios de COVID-19 y 48 fallecidos. El gobierno de Nicolás Maduro decretó cuarentena nacional a partir del 16 de marzo y aunque en junio la flexibilizó, 13 estados aún mantienen cuarentena radicalizada por la detección de varios focos.   

Los hogares son ollas de presión por la incertidumbre, pues muchas personas no están trabajando. Quienes la pasan peor son los niños, niñas y adolescentes. Las familias con problemas aumentan, se abren más grietas, se descubren mentiras en las parejas, explicó la doctora Acosta.

Añadió que en los niños incrementan los factores de riesgo ante el suicidio debido a hogares disfuncionales, la personalidad de los padres o los papás con enfermedades psiquiátricas, como la depresión materna, el alcoholismo o la esquizofrenia. En los adolescentes también influye la disfunción familiar, el abuso escolar, los fracasos escolares y el consumo de alcohol o drogas. Sin embargo, también podrían influir los conflictos amorosos, las peleas entre amigos o problemas con los padres.

El informe del OVV detalla que el estado donde más se han registrado suicidios, hasta el 29 de junio de 2020, es Trujillo (20). Seguido por Lara (15), Aragua (13), Mérida (10) y Táchira (5).

El estudio determinó que la principal causa fue la crisis actual del país (33 suicidios), pero también se registraron personas con problemas depresivos (27) o con problemas en su relación con la pareja (25).

Crisis humanitaria guarda relación con suicidios  

Estimaciones del OVV arrojaron que entre 2017 y 2018 el número de suicidios pudo haber alcanzado entre 2648 y 2889 casos. La crisis humanitaria en Venezuela: la pobreza, la crisis alimentaria, el desempleo, el deterioro de los servicios públicos, entre otros, pudo influir en el aumento de casos. 

Roberto Briceño León, sociólogo y director del OVV, explicó que el suicidio pasó de ser una decisión individual relacionada con distintos factores de riesgo, a ser también un fenómeno de carácter social. Las condiciones de vida aumentaron la violencia estructural y también la violencia hacia ellos mismos.

El suicidio es una decisión vinculada al presente pero también al futuro, porque al final la gente decide quitarse su futuro. Es un evento individual que se acrecienta en Venezuela y por eso comenzamos a buscar las irregularidades, las condiciones de la sociedad, de la naturaleza, los espacios, etc.

Desde 2015 el OVV ha registrado un aumento en la tasa de suicidios, ese mismo año era de 3,8 por cada 100.000 habitantes. En 2016 pasó a 5,5; en 2017 a 8,3 y en 2018 a 9,7 por cada 100.000 habitantes. 

El estado Mérida destaca por ser la entidad que más casos presenta. Entre 2014 y 2018 la tasa aumentó 103 %; en ese período la prensa regional reseñó 216 casos. El OVV presume que la depresión y la ansiedad, transtornos detonados por la crisis actual del país, son las presuntas causas de los suicidios.

La psicóloga Acosta dijo que el Estado debe trabajar en campañas de prevención que incluyan a las comunidades, las instituciones, organizaciones, familiares e individuos. Aseguró que si se conocen los factores de riesgo suicida, se puede evitar que haya más casos.  

También instó al Estado a fortalecer el sistema de salud y las políticas en salud mental. Así como capacitar al personal sanitario, no especializado, para evaluar las conductas suicidas.

Desde el año 2003 no se publican cifras oficiales. El Instituto Nacional de Estadística reportaba que 53 % del total de suicidios tenían su origen en los problemas afectivos, familiares o trastornos mentales. 


Participa en la conversación