Si bien la mayoría de los equipos de la LVBP podrían conformar sus nóminas con jugadores sin contrato con las organizaciones de Grandes Ligas, la participación de este tipo de peloteros tampoco está garantizada en todos los casos.

Caracas. A la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) no le queda más remedio que esperar que la OFAC (Oficina de Control de Bienes Extranjeros) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos responda positivamente a la petición de la Major League Baseball (MLB) de aclarar cuál es el estatus del circuito rentado ante la Orden Ejecutiva que sobre el país emitió la administración del presidente Donald Trump.

Por precaución, la MLB suspendió su relación con la LVBP y dejó sin efecto su participación en el Acuerdo Invernal junto a las demás ligas del Caribe. El despacho de El Recreo está en un limbo y sin mucho margen de maniobra. Por eso, la reunión de este martes abogó porque haya una respuesta positiva del Departamento del Tesoro, lo que supondría la vuelta de Venezuela al pacto y la libertad para los peloteros de Grandes Ligas y de ligas menores para negociar y participar en la temporada 2019-2020.

“Todos los equipos de la LVBP queremos que haya beisbol en Venezuela, con el mismo profesionalismo deportivo y la misma calidad de servicio que hemos tenido en las últimas décadas”, afirma el escrito.

“Desde que se conoció el comunicado de la MLB en el que se anunció la suspensión de la relación con la LVBP, una medida que afecta la participación de todos los jugadores que formen parte del sistema de Grandes Ligas, estamos trabajando activamente por varios medios para que la Ofac se pronuncie favorablemente y Venezuela vuelva a ser afiliada al Acuerdo Invernal, de tal manera que podamos tener un campeonato sin contratiempos”, agrega el comunicado.

Los contratiempos vendrán si no se logra una respuesta positiva del Departamento del Tesoro. Si bien es cierto, los ocho equipos tienen una lista de jugadores de reserva, en la que muchos de ellos como Henderson Álvarez, Jesús Guzmán, Luis Díaz, Carlos Zambrano, Luis Jiménez, Guillermo Moscoso, Alex Torres o Wilfredo Boscán, por nombrar a algunos de los nombres más sonoros, no pertenecen ni actúan en el sistema MLB, la autoridad de la propia liga para hacer respetar dichos listados queda severamente lesionada y de alguna manera en entredicho al estar la LVBP fuera del Acuerdo Invernal.

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Más allá del mandato de la liga, la participación de dichos peloteros en un torneo prácticamente invisible para la MLB también estaría en entredicho, pues los atletas se exponen a sanciones individuales por formar parte de un ente sancionado. Zambrano, por ejemplo, lanza en un circuito independiente de Estados Unidos y cuesta creer que vaya a poner en riesgo su relación con el equipo al que pertenece solo para lanzar con Magallanes. Lo mismo aplica para los jugadores que residen o tienen propiedades en la Unión Americana, incluyendo, desde luego, a los extranjeros provenientes de circuitos distintos a las Grandes Ligas.

Un torneo sin la anuencia de la MLB podría suponer, además, una participación “chucuta” del campeón venezolano en la Serie del Caribe. Como Cuba, Venezuela podría jugar el campeonato en calidad de invitada, pero sin la posibilidad de cobrar algún premio por participación o por llevarse el trofeo.

Por dichas razones es comprensible la preocupación de la LVBP. El “jugar como sea” parece muy arriesgado para el circuito y los propios peloteros, principales protagonistas del espectáculo. No hay otra, sino esperar por la OFAC.


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