El actor estadounidense protagoniza este documental de varios episodios en los que explica la razón por la que a las personas les gustan los helados, las piscinas, las bicicletas o el café.

Caracas. Jeff Goldblum es un actor carismático en pantalla. Cae bien. Fue una mosca en los años ochenta y el doctor Ian Malcolm en Jurassic Park en los noventa, años en los que también se enfrentó a una invasión extraterrestre en Día de la Independencia.

Ahora el intérprete estadounidense es el conductor y productor de su propio programa, The World According to Jeff Goldblum, en el que se propuso explicar la fascinación de los seres humanos por todo aquello que se da por sentado, objetos y costumbres que forman parte de nuestra rutina, pero en la que pocas veces reparamos sobre su origen o razones.

Realizada para National Geographic, la primera temporada se estrenó en 2019 y los 12 capítulos que la componen están disponibles en Disney+.

En The World According to Jeff Goldblum el actor estadounidense se pregunta las razones por las que a la gente le gustan los zapatos, los helados, los tatuajes, los jeans, la parrilla, los videojuegos, las bicicletas, las casas rodantes, el café, el maquillaje, las piscinas y las joyas. Un capítulo para cada tema. Claro, contextualiza cada fascinación en la actualidad, lo hace desde una obvia perspectiva estadounidense, donde una economía como la de esos lares permite toda clase de interpretaciones y derivaciones del gusto por cada una de esas costumbres.

The World According to Jeff Goldblum,
El actor estadounidense protagoniza capítulos amenos que no pasan de los 30 minutos de duración 

Jeff Goldblum trasciende las explicaciones más obvias o manidas en buena parte de los capítulos. No suele caer en panfletos sobre el mercadeo, la publicidad o costumbres adquiridas. No, sino que de una mera sencilla, directa y amena, en la mayoría de los casos, da un repaso histórico y hasta biológico del vínculo del ser humano con cada uno de esos placeres.

Por ejemplo, el gusto por los helados, según lo que plantea la serie, está muy asociado a lo dulce del líquido amniótico cuando el ser humano está en el vientre materno. Además, esa necesidad de calorías se remonta a esos años en los que nuestros antepasados estaban en constante cacería por alimentos. Una explicación similar da a las piscinas, a esa relajación que se experimenta en el agua, como esos momentos de paz del feto en el vientre.

Otras razones que coinciden es la reminiscencia de aquellos años nómadas de la humanidad, antes de que la agricultura cambiara por completo la manera de habitar el planeta, y que se manifiesta en ese ímpetu por las bicicletas o las casas rodantes.

The World According to Jeff Goldblum tampoco es un paper que profundiza en cada cuestión. Tan solo es un actor que un día se preguntó las razones de su mundo más inmediato y trató de dar una explicación con base, como quien busca tener una respuesta amena, entretenida y sustanciosa en una reunión con amigos. También es cierto que hay capítulos flojos, en los que se queda en la mera interpretación personal, como ocurre cuando habla sobre el jean. 

The World According to Jeff Goldblum,
Jeff Goldblum es el productor ejecutivo de una serie que se sostiene también por su manera de fraternizar con sus entrevistados

Jeff Goldblum también presenta otras perspectivas para cada tema. En el caso de los tatuajes, indaga en la visión citadina por este arte, el significado para quienes acuden a ferias para tatuarse, pero luego viaja hasta Hawái​ para registrar una visión más espiritual y ancestral. Finalmente, acude a un laboratorio en el que experimentan cómo a través de adminículos inspirados en los tatuajes se desarrollan tecnologías para, por ejemplo, medir cuánta luz solar ha recibido una persona durante el día. 

En el caso de las piscinas, el actor parte de lo más lúdico para pasar por cómo son aplicadas en la neurociencia. Incluso, tiene acceso a la Nasa para ver cómo pueden simular en ellas la gravedad cero y, finalmente, cómo sirve de terapia para personas con problemas físicos debido a la edad avanzada.

The World According to Jeff Goldblum,
En el episodio de la parrilla es el único en el que el actor intenta cuestionar ciertas actitudes de sus entrevistados

The World According to Jeff Goldblum no da respuestas como se encontraría en libros o conferencias de Steven Pinker o Jordan Peterson, pero la serie documental sirve como punto de partida para obtener razones más acertadas sobre todo lo común que nos rodea, así como nuestra relación con cada elemento y costumbre generada. Un café es un psicotrópico que estimula placenteramente el cerebro, pero también un llamado a socializar, una tradición que tiene distintas maneras, pero unidas por un solo elemento.

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